9/28/2009

Candil de la calle, oscuridad de la casa

Por: Martha Beatriz Roque Cabello

Decir que Cuba está pasando por una difícil situación económica, no es nada nuevo, pero que se sienta en las calles, diferencia este momento de otros tiempos. Los que observan la realidad social a diario, saben de que forma está reaccionando el pueblo y como es natural el que mejor lo conoce es el gobierno, que a partir de sus “organizaciones de masa”, de sus jubilados del Partido Comunista de Cuba y de la organización de Combatientes, hace encuestas diarias, que sin dudas van a parar a las manos de la más alta dirección del país.

Por todos lados se habla de la cantidad de enfermedades contagiosas que pululan, y la gente está preocupada al respecto, por la falta de recursos en los hospitales y también la escasez de médicos. Sin embargo el gobierno utiliza el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, el periódico Granma, para explicar a través de su Vice Ministro de Salud Pública, que no hay una epidemia de dengue en el país. Dice el doctor Luis Estruch Rancaño, que en todo el año 2009, se han reportado 43 casos de la enfermedad, y que todos son importados de viajeros enfermos, procedentes de otros países. Que es lo mismo que decir que la campaña contra el mosquito Aedes aegypti en el país es todo un éxito.

Sin embargo, como siempre, hay un pero y la población es la que tiene que tomar las medidas, por ello expresa Estruch: “Es invalorable la acción a favor de la salud que puede realizar cada miembro de la familia al erradicar potenciales criaderos del peligroso vector…” Pero las calles están llenas de basura que no se recoge diariamente, existen por doquier micro vertederos; huecos llenos de agua en las vías; aguas albañales y fosas desbordadas; agua potable que se bebe sin hervir, por falta de condiciones; edificios abandonados en los cuales hacen crías los más disímiles insectos y roedores.

Increíblemente, la televisión anuncia, en uno de sus spots, como lugar turístico el Capitolio Nacional, pero si usted entra e investiga, le dirán que las manchas que tienen las paredes son producidas por el excremento de los murciélagos, que de noche abundan en el lugar.

De forma general, todo el mundo ruega por no tener que ir a un hospital, no sólo en Ciudad de La Habana, pero también en el resto del país, pues las condiciones en que se encuentran los centros de salud, son deplorables, ¡Claro!, con excepción de aquellos dedicados a la alta jerarquía gubernamental, a extranjeros y a personas muy recomendadas, como el Cira García y el Cimeq,

Desde hace algunas semanas, además del virus A1H1N1, las personas del interior del país, también tienen como tema de conversación los diferentes problemas de salud que existen en su localidad, entre ellos la conjuntivitis, que ha azotado fuerte en este verano y de la cual también la televisión se ha hecho cargo de difundir las medidas que deben tomarse para evitarla, pero como es natural en ningún momento el gobierno reconocerá que existen numerosos casos a lo largo de la isla, e incluso se reportan enfermos en las prisiones, que acuden a métodos tan antihigiénicos como ponerse compresas con papel sanitario y los menos afortunados las hacen con boniato hervido.

Con las dificultades que se tienen para poder resolver las medicinas necesarias, por épocas hasta una aspirina resulta un objeto anacrónico, esta situación de la salud es algo que preocupa mucho a la población, sobre todo a aquellos que tienen niños en edad escolar.

Todo esto se combina con el fin de mes, siempre estos últimos días son difíciles, porque ya no queda nada de lo poco que le venden a la población por la mal llamada “libreta de abastecimientos”, que apenas alcanza para unos 10 ó 15 días y después: ¡a inventar! como se dice popularmente.

Según las últimas cartas publicadas en la prensa, en la sección de los viernes que atiende a los lectores, hay personas que están pidiendo que quiten la cartilla de racionamiento, pues de tanta propaganda oficialista, se refieren también al subsidio de los alimentos, que hace que el Estado tenga gastos extras y no pueda invertir en otras cosas. Esto forma parte de la arremetida contra las gratuidades, que anunció el actual Presidente.

Pero muy recientemente, en una de las “Reflexiones”, en las que acostumbra a atacar y desacreditar a alguien, el ex presidente enfermo se refirió a 77 millones de dólares en equipos que adquirió de la Phillips de Holanda, con el fin de donarlos a Venezuela. En el argot callejero, el pueblo ha comentado esto como “candil de la calle y oscuridad de la casa”, porque el “internacionalismo proletario” del que tanto se vanaglorian, ha sumido a los cubanos en el difícil escenario que tienen hoy con la salud.

Ciudad de La Habana, 28 de setiembre de 2009.

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