Rueda de prensa. Octubre 6, 2010 con respecto a las acusaciones del gobierno de que Carlos Vera formó parte del golpe.
10/06/2010
7/25/2010
Gobierno del Ecuador recibe instrucciones de Cuba y Venezuela
El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, amenaza con disolver la Asamblea Nacional
La ‘muerte cruzada’ de Correa
Americaeconomica.com
El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha amenazado con recurrir a la ‘muerte cruzada’, estipulada por la Constitución y que le da derecho a disolver la Asamblea Nacional. El motivo, según él, es la imposibilidad de sacar adelante las leyes en votación por los conflictos que se producen en la cámara, motivados por la oposición. Esta semana, la Asamblea ha rechazado tres leyes que propuso Correa, como son la ley de reforma del régimen monetario y el Banco Central de Ecuador, la ley de Educación y la de Comunicación. Ha sido la primera vez que el mandatario ecuatoriano ve rechazado un proyecto de ley en los tres años que lleva el partido soberano, Patria Altiva y Soberana (PAIS), en el poder.
La llamada ‘muerte cruzada’, de acuerdo a lo establecido en el artículo 148 de la Constitución, permite al presidente de Ecuador “disolver la Asamblea Nacional cuando, a su juicio, ésta se hubiera arrogado funciones que no le comopetan constitucionalmente, previo dictamen favorable de la Corte Constitucional; o ,si de forma reiterada e injustificada, obstruye la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo; o por grave crisis política y conmoción interna”. Rafael Correa podría recurrir a esta disolución para poder convocar elecciones anticipadas y volver así a lograr una mayoría en el Congreso. El artículo constitucional establece que en un plazo máximo de siete días después de la publicación del decreto de disolución, el Consejo Nacional Electoral convocará para una misma fecha a elecciones legislativas y presidenciales para el resto de los respectivos períodos.
El presidente de Ecuador tiene la facultad de disolver el Legislativo sólo una vez en los tres primeros años de su mandato. Tres años son, precisamente, lo que lleva Correa en el cargo.
Rafael Correa culpó a la “partidocracia”, los partidos políticos tradicionales de derechas, de generar frecuentes conflictos en el Legislativo e intentar así frenar la aprobación de las leyes presentadas. Según sus palabras, el oficialismo cuenta con los votos necesarios para aprobar las reformas legales, pero la oposición las bloquea por la fuerza.
Según las fuentes consultadas por Americaeconomica.com, la situación del mercado ecuatoriano está ya de por sí muy delicada, y esto podría traer aún más repercusiones negativas. En el ámbito interno, habría un mayor nerviosismo del que hoy por hoy existe. Debido a la incertidumbre de qué pasará en el aspecto tanto político como económico, los mercados locales llevan ya dos meses bastante pasivos.
Por otra parte, la presentación de la ‘muerte cruzada’ de Rafael Correa podría traer complicaciones también en los mercados internacionales. El Tesoro ecuatoriano planea emitir una nueva deuda. Si la dimisión del presidente del país se produjese, esto afectaría a la decisión en cuanto a la financiación y la inversión en esta deuda soberana.
Americaeconomica.com ha intentado ponerse en contacto con el Gobierno de Ecuador, pero no ha sido posible.
Rafael Correa se encuentra en un movimiento tenso por parte de la oposición. Esta semana ha sido rechazado uno de los proyectos de ley, que reformaría el régimen monetario y el Banco Central de Ecuador, y el gobierno ha suspendido la votación de otras dos propuestas legales.
La ley monetaria busca reducir los sistemas de cuentas del Banco Central de las reservas de dólares a tres, respecto a los actuales cuatro, uniendo las cuentas separadas de los depósitos de los sectores privados en un sistema común con las reservas de los bancos estatales. También permitiría al instituto monetario emitir bonos a cortos plazos en mercados internos e internacionales, así como invertir en empresas locales a un largo plazo.
Por otra parte, el gobierno de Rafael Correa ha suspendido en varias ocasiones las votaciones de dos leyes a las cuales la oposición muestra un gran rechazo.
Una es la ley de Comunicación, según la cual el presidente ecuatoriano proponía la creación de un Consejo de Comunicación que regulara y supervisara los medios. El organismo tendría siete miembros, de los cuales dos serían nombrados directamente por el presidente y los otros cinco serían designados por la ciudadanía, a través del Consejo de Participación Ciudadana, las facultades de Comunicación del país y el Consejo de Igualdad. Además, la ley permitiría al Estado contar con espacios gratuitos de información en los medios audiovisuales para transmitir cadenas nacionales o para difundir temas de interés nacional.
Algunos medios privados, a los que Correa acusa de difundir información inexacta sobre su gestión, iniciaron una campaña para rechazar esta reforma. La ley necesitaba contar con 63 votos de los 124 asambleístas para ser aprobada.
Por otra parte, Fernando Cordero, presidente de la Asamblea Nacional, ha suspendido de nuevo la votación de la Ley de Educación, que ya retrasó dos veces la semana anterior.
El texto sobre la educación contempla que las universidades no podrán realizar actividades económicas, productivas o comerciales ajenas a su naturaleza, aunque admite que los centros puedan crear empresas independientes de las instituciones educativas para realizar estas funciones. Además, dice que la financiación que el Estado entrega al Sistema de Educación Superior debe incrementarse gradualmente, hasta llegar al 5% del presupuesto general del Estado. También se prohíbe crear universidades durante los cinco años posteriores a la promulgación de la ley, aunque con ciertas excepciones. Uno de sus aspectos más polémicos es la creación de un Consejo de Educación Superior, integrado por seis directivos elegidos por concurso, cuatro representantes del Ejecutivo y uno de los estudiantes.
Algunas autoridades académicas y estudiantes critican esta reforma, ya que consideran que eliminaría la autonomía universitaria y permitiría al Estado tener un control total en los centros de educación superior.
Según el Gobierno de Rafael Correa, la ley, que se debate desde noviembre del 2009, articularía el funcionamiento de las universidades con la educación media y primaria, y respondería a las necesidades establecidas en un Plan Nacional de Desarrollo del Estado.
7/18/2009
Las revelaciones de ‘Jojoy’ en 15 minutos de video
3/16/2008
Qué hay detrás del giro de Chávez
El Tiempo - Marzo 15 de 2008
Se espera que la actitud conciliadora de Venezuela aplaque ánimos de Ecuador mañana en OEA.
¿Cuáles fueron las razones que impulsaron al presidente venezolano Hugo Chávez a sacarle bandera blanca al presidente Álvaro Uribe?
Muchas. Pero en todo caso no fue un acto de contrición, entendido -según la Academia Española de la Lengua- como "un dolor o pesar de haber pecado y ofendido a Dios (o en este caso a Uribe)", o el "arrepentimiento por una culpa cometida".
No. Son otras las circunstancias que comienzan a acorralar al todopoderoso Chávez y que lo obligaron, primero en la Cumbre de Río y luego el pasado jueves, a ceder ante Uribe.
Una primera es el peso de Fidel Castro, el único capaz de hablarle al oído, quien le sugirió bajar su belicosidad para evitar un enfrentamiento militar con Colombia que llevaría a la región (incluida Cuba), a una guerra que él no quiere vivir.
La hipótesis es simple: si Venezuela ataca militarmente a Colombia, Estados Unidos responderá de inmediato, sin descartar una agresión a la isla. Del tema se habla en voz baja en Washington, La Habana, Bogotá y Caracas.
El senador del Polo, Gustavo Petro, cree que en caso de un ataque venezolano a Colombia, Washington respondería en cuestión de minutos de manera implacable y que los aviones venezolanos ni siquiera tendrían tiempo para despegar de sus bases.
EL TIEMPO supo que Castro le pidió a Chávez ir a la Cumbre de Río con un mensaje conciliador, aprovechando la ausencia de Estados Unidos. Querían hacer ver que las cosas sin Washington son más fáciles de arreglar.
Tan pronto llegó a Santo Domingo Chávez pidió a las Farc "entregar las armas" y solicitó en la plenaria de la cumbre "parar esto". Además, envió emisarios a Uribe proponiéndole una reunión privada, lo cual el mandatario colombiano rehusó con el argumento de que no aceptaba que lo insultara en público y se excusara en privado.
Tras los abrazos de la cumbre, Chávez hizo una escala nocturna en La Habana, solo para entregarle el parte de victoria a Castro.
Fidel estuvo tan pendiente de los resultados de Santo Domingo, que apenas unos minutos después de terminar la cumbre (a las 5:44 de la tarde) proclamó la victoria. En un escrito de cuatro párrafos confesó que no se perdió ni un solo minuto de la transmisión por Telesur, declaró "sellada la paz" de la región y calificó a Estados Unidos como "el único perdedor por Knock-out".
Castro había advertido sobre los riesgos de la guerra y su interés en evitarla , pero Chávez parecía no entender. La comunicación entre ambos es la de dos amigos, no la de jefe y sobordinado.
El pasado 2 de febrero, después de que Chávez anunciara la conformación de "las Fuerzas Militares del Alba" y tocara las trompetas de la guerra, Fidel escribió para Granma: "Cuba sostiene relaciones de amistad con todos los países de América Latina y el Caribe, sean de izquierda o de derecha. Hace rato trazamos esa línea y no la cambiaremos; cualquier gestión en favor de la paz entre los pueblos estamos dispuestos a apoyarla. Es un terreno espinoso y difícil, pero perseveraremos en él".
Algunos analistas interpretaron esta afirmación de Fidel como la negativa de Cuba a tomar partido a la hora de un enfrentamiento bélico entre Colombia y Venezuela.
Si bien Chávez se exhibe como ¡El amigo de Castro! y apuesta a ser su sucesor, también Uribe mantiene comunicación fluida con Fidel y con su hermano Raúl.
El daño está hecho
Analistas de la región sostienen que el manejo que el presidente Uribe le ha dado a la información contenida en los computadores de 'Raúl Reyes' es lo que puso en jaque a los presidentes Hugo Chávez y Rafael Correa.
Las comunicaciones entre 'Reyes' y 'Tirofijo' que dan cuenta de compromisos económicos de Chávez y Correa con las Farc, y alianzas con sus gobiernos, tienen en apuros a los dos mandatarios, no solo en sus países, sino frente a la comunidad internacional.
El canciller de Brasil, Celso Amorim, intentó persuadir al Gobierno colombiano de bajarle el tono a las acusaciones salidas de los computadores.
El ex ministro del Interior de Chávez, Luis Michelena, quien fuera uno de sus principales protectores, dijo que "hay complicidad de Chávez con la guerrilla y que está al descubierto en los computadores hallados a 'Reyes'".
Aunque después de Santo Domingo Uribe le bajó el tono a este tema, el daño está hecho. Esa información la tienen la Interpol, Washington, la Fiscalía colombiana y muy pronto las autoridades judiciales de Venezuela y Ecuador. Nadie sabe en qué terminará ese pleito.
El riesgo de la Corte Penal
Si bien Uribe desistió de la demanda contra Chávez ante la Corte Penal Internacional por el presunto delito de "patrocinio y financiación de genocidas", a petición del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, el escándalo seguirá con posibles implicaciones jurídicas para Chávez y Correa.
El ex canciller y ex ministro venezolano, Fernando Gerbasi, aseguró que "lo que paró a Chávez fue la jugada política de Uribe de anunciar que lo llevaría a la Corte Penal Internacional".
"Uribe se va arrepentir de haber hecho público lo que había en el computador, porque esas pruebas ya no las puede ocultar, menos después de que los 'gringos' están interesados en ellas. Todo se tiene que judicializar, eso no puede quedar entre los presidentes", dijo el ex director del DAS Ramiro Bejarano.
Fuentes diplomáticas de Caracas aseguraron a EL TIEMPO que Chávez teme por el desenlace de esta situación y que tiene a un grupo de abogados examinando el caso.
La ex ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez, explicó que la suerte de esa denuncia ya no depende de Uribe, porque cualquier ciudadano, con base en la información de los computadores y pruebas judicializadas de reinsertados, puede llevar el caso a ese tribunal, que tiene competencia de la situación, pues las Farc cometen delitos de lesa humanidad.
Según el analista internacional venezolano, Trino Márquez, "Chávez está consciente de que su alianza con las Farc está plenamente diseñada allí y que esa información puede ser un factor en el futuro muy importante para que se le condene o se le siga un juicio".
Crisis interna lo asfixia
No obstante tener una de las chequeras más abultadas del mundo por los precios del petróleo (en 2007, según el Banco Central recibió 62 mil millones de dólares por venta de crudo), otras fuentes hablan de 92 mil millones de dólares, Chávez enfrenta una grave crisis interna de orden social y político.
En los dos primeros meses de de 2008 la inflación llegó a 4.6 por ciento (la meta para el año es del 12 por ciento) y escasean los alimentos (leche y carne, especialmente).
Según dijo el ex canciller Gerbasi, el 85 por ciento de sus compatriotas desaprueba la gestión de Chávez y lo responsabiliza de los tres principales problemas de su país: corrupción, narcotráfico y violencia e inseguridad.
Además, no contaba con el rechazo de casi dos millones de colombianos nacionalizados y otro tanto con raíces colombianas a una eventual confrontación militar y el de la mayoría de venezolanos a su lenguaje guerrerista.
Chávez tiene, además, el apremio de evitar una derrota en las elecciones locales y regionales de noviembre próximo. "Si perdemos estas, vienen por mí", ha dicho.
Informe de OEA también hablará del narcotráfico y el terrorismo en la frontera
A esta hora los cancilleres de todo el continente ya tienen en sus manos el informe de la comisión de la OEA que esta semana visitó Ecuador y Colombia para elaborar un informe sobre las dificultades que padece su frontera.
Aunque la idea de Ecuador era que se investigara solo la violación de su territorio durante el operativo en el que se abatió al líder de las Farc, 'Raúl Reyes', Colombia logró el interés de la OEA en la agresión que las Farc hacen desde territorio ecuatoriano y en los extensos cultivos de coca de la guerrilla en la zona.
La exclamación del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en el sentido de que "todos sabemos que la coca está en el corazón de este problema", da una idea de lo que puede contener el informe preparado para los cancilleres.
Fuentes de la OEA que pidieron su anonimato estimaron que la actitud conciliadora de Venezuela incidirá en que Ecuador le baje el tono a su reclamación.
Colombia espera que la OEA apruebe mañana una resolución con efectos vinculantes, que fortalezca los mecanismos de cooperación y verificación para luchar contra todas las formas del crimen, especialmente el terrorismo y el narcotráfico en la región, pero no se sabe si Ecuador insistirá en la condena por la violación de su territorio y si tendrá suficiente respaldo del continente.
Debate sobre los computadores de 'Reyes' apenas comienza para Correa
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien en la cumbre del Grupo de Río aseguró que morirá "indignado" por la violación de su territorio y cuyo rostro fue fiel a esa consigna cuando estrechó la mano del presidente Álvaro Uribe, ve cada día más difícil su situació, por lo menos en el ámbito externo.
La invitación del presidente Hugo Chávez (su gran aliado) a Uribe, el pasado jueves, de volver a unirse para combatir a los "grupos violentos, cualquiera sea su origen", deja a Correa en una situación incómoda.
La actitud de Correa hacia Colombia y sus desafíos al presidente George W. Bush, pidiéndole que envíe sus tropas a la frontera para que E.U. "ponga los muertos", han generado muchas voces de apoyo en su país, estimuladas por el nacionalismo, pero con dudosos efectos ante la comunidad internacional.
Es más, en el plano interno, la oposición comienza a hacerle mella. El viernes varios constituyentes se retiraron del recinto de esa corporación en protesta porque los correistas se opusieron a nombrar una comisión para investigar los nexos con las Farc.
Por otra parte, Juan de Dios Parra, secretario de la Asociación de Derechos Humanos, aseguró que el encuentro del ministro de Seguridad, Gustavo Larrea, ocurrió en Venezuela. Larrea dijo que no dirá dónde fue el encuentro.
Mañana, cuando la cumbre de cancilleres en la OEA dé por cerrado el incidente con Colombia, el debate interno por los nexos de Correa con las Farc, emergerá como un tema espinoso para el mandatario ecuatoriano.
EDULFO PEÑAEDITOR POLÍTICO
10/02/2007
''No quiero llamar dictador a Fidel''
''No quiero llamar dictador a Fidel''
http://www.elnuevoherald.com/opinion/story/98349.html
JORGE RAMOS AVALOS
El Presidente entró dando besos. Las dos productoras que lo esperaban a la entrada del estudio de televisión quedaron un poco sorprendidas. Pero luego del sobresalto, le regresaron el saludo a beso y mano limpia. La comitiva formada por una veintena de asistentes, guardaespaldas, cónsules y fans corría detrás del presidente de Ecuador. Rafael Correa, con paso firme y rápido, entró al estudio como abriendo plaza, como si en sólo 8 meses en la presidencia ya hubiera aprendido todos los trucos del poder. Venía seguro y sonriente.
Los problemas surgieron cuando se sentó para la entrevista. El quería resaltar sus logros desde que asumió la presidencia el 15 de enero de este año. Pero a mí me interesaba preguntarle sobre las controversias que han definido su presidencia. Es decir, era el típico encuentro entre un político y un periodista.
--¿Usted se declara socialista? --le pregunté, empezando por lo básico.
--Sí, señor --respondió. Luego me explicaría que en su ''socialismo'' él mantendría la propiedad privada porque ''en el siglo XXI nadie puede sostener la estatización de los medios de producción''. Su idea de socialismo no se parece a la de Cuba y Venezuela ni a la de Brasil o Chile. Ni con melón ni con sandía. ''Nuestro socialismo'', me dijo Correa, ``es más cercano a la realidad del pueblo ecuatoriano.''
Luego presioné.
--Señor Presidente, para usted ¿Fidel Castro es un dictador?
--Yo no quiero llamar dictador a Fidel Castro --me respondió tras varias repreguntas--. Y no lo quiero poner en la misma balanza que Pinochet.
--Son dos dictadores --le comenté--. Uno de derecha y otro de izquierda --mi argumento no lo convenció.
--Cuba tiene su forma de democracia --me dijo Correa. Y brinqué.
--Usted sabe que en Cuba hay una sola persona en el poder desde 1959 --le dije--, que hay un solo partido político, que el único candidato a la presidencia del país es Fidel Castro y ¿me está diciendo que en Cuba hay una democracia?
--Democracia --me dijo el ex profesor de 44 años de edad que tiene un doctorado de la Universidad de Illinois-- no es necesariamente tener elecciones cada cuatro años. Es un ''gobierno del pueblo y para el pueblo''. Cuidado. Sáquese [de la cabeza] que el único esquema de democracia es formal, liberal y occidental.
--¿Le gusta el modelo cubano? --interrogué.
--No, señor --dijo--, y yo evitaría muchas cosas del gobierno cubano. Pero no soy el que le tiene que decir a Cuba qué hacer--. Aunque luego me dijo que quisiera imitar, según sus palabras, ''los éxitos de educación y salud'' de Cuba. No quiso decir nada sobre la falta de libertad de prensa ni de los presos políticos en la isla.
--¿A usted le gustaría que su país se pareciera a Venezuela? --pregunté.
--No, señor --respondió--. Nosotros buscamos nuestra propia vía, no buscamos injerencia de ningua clase. Creo que cada país tiene sus problemas y tiene que buscar sus propias soluciones.
Le recordé a Correa que Hugo Chávez había prometido entregar el poder en Venezuela luego de 5 años en la presidencia y, luego, rompió esa promesa. Ese fue el preámbulo para preguntarle:
--¿Usted se compromete a entregar el poder en Ecuador en el 2011?
--Yo estaré donde el pueblo ecuatoriano diga --me contestó--. Pero le tengo que ser sincero: no entiendo por qué en Ecuador no hay reelección presidencial inmediata--. Esto pudiera cambiar pronto ya que los partidarios de Correa parecen tener la mayoría en la recién electa Asamblea Constituyente.
Los enfrentamientos de Correa con la prensa de su país están por todos lados en la internet. Una vez le llamó ''gordita horrorosa'' a una reportera cuencana. Otra, citó al ex primer ministro británico, Tony Blair, quien alguna vez calificó a los periodistas como ''bestias salvajes''. Pero el incidente más visto es cuando el presidente corrió al editor de opinión del periódico El Universal, Emilio Palacio, de una cadena radial. ''Saquen a ese señor'', ordenó Correa
--¿Cómo corre a un periodista? --le pregunté a Correa.
--Yo no voy a aguantar que me insulte este señor --respondió molesto--. Se metió hasta con mi familia, un majadero completo. O sea, porque usted es periodista, ¿yo voy a tener que aguantar cualquier majadería? No, no puede ser.
Se quejó también de que la prensa publica extensamente las fotografías de sus encuentros con Chávez y con el presidente de Bolivia, Evo Morales, pero no hace lo mismo cuando se reúne con el brasileño Lula da Silva, el argentino Néstor Kirchner o la chilena Michelle Bachelet. Quizás, sugirió Correa, los periodistas ``quieren transmitir cierta imagen del presidente [de Ecuador].''
Correa, claramente, quería hablar de otra cosa. De los bonos de vivienda que se han dado por primera vez en la historia. De los libros gratuitos para la educación básica. De la contratación de tres mil médicos para resolver una emergencia de salud. Del rescate de la agricultura. Del fomento al crédito. De nuevas calles y carreteras.
--Hablemos de todas estas cosas --me pidió. Fue casi una súplica--. Pero pareciera que lo único que hemos hecho es tener tropiezos con la prensa. --la indirecta fue muy directa. Y el tiempo asignado (media hora) estaba por terminar.
Se despidió cortésmente, pero fue seco. Se quitó el micrófono, me lo puso en la mano derecha y se fue sin voltear. Salió como entró: repartiendo besos y seguido por su séquito. Y me quedé con esa incómoda sensación de haber sido, para él, otro ``tropiezo con la prensa''.