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9/14/2008

Entre balseros y maleconazos

Por Pablo Alfonso
DIARIO LAS AMÉRICAS

Mientras en este lado del Estrecho, tirios y troyanos continúan sus discusiones bizantinas sobre cómo, cuándo y por qué ayudar a los damnificados de Gustav y Ike; a lo largo de toda Cuba el drama es más real, con dimensiones de tragedia nacional.

Para quienes lo perdieron todo, la búsqueda de causas, razones y culpables es por ahora una cuestión secundaria. Para los que ahora mismo tienen “el cielo como techo, el suelo como lecho” y la incertidumbre enclaustrada en un gigantesco signo de interrogación, la política ideológica no significa mucho.

Se trata primero de subsistir y después de analizar. Allá el señor Descartes con su “cogito ergo sum”; su “pienso luego existo”. Los cubanos que juntan los pedazos de escombros para reconstruir lo que un día fue su vivienda, pueden decir con Ortega y Gasset:: “La verdad es que no existo porque pienso sino al contrario, pienso porque existo, porque la vida me plantea crudos problemas inexorables.”

Una vez cumplido mi aporte a la bobería bizantina pasemos a la página de las realidades.

Washington y La Habana continúan, por ahora, con las manos atadas por el diferendo político que los envuelve hace medio siglo. Subrayo el “por ahora”, porque pienso que las realidades por venir en los próximos días podrían sobrepasar “las posiciones de principios” y los compromisos políticos.

La mesa está servida… y el menú que espera a los comensales que se sentarán en torno a ella es amplio y variado.

Incluye una isla de doce millones de habitantes, a 90 millas de Estados Unidos y en la cual, casi la tercera parte de su población quedó devastada por Gustav y Ike. No hay que olvidar que a sólo esa distancia de la isla, radican casi dos millones de cubanos de origen o ascendencia, con fuertes vínculos familiares y emotivos, con los damnificados.

En el menú de la miseria se ofrecen 300 mil viviendas destruidas total o parcialmente. En su mayoría, casuchas de tablas carcomidas por el tiempo y el desamparo en que han vivido por medio siglo los pueblos del interior de la isla.

Hay que agregar 700 mil toneladas de alimentos perdidos que obligaran al régimen cubano a un mayor sistema de racionamiento a la población. La lista se complementan con daños todavía incalculables en las redes de comunicación y de energía eléctrica, y las instalaciones que apuntalaban a la economía cubana.

La cúpula gobernante cubana está desconcertada. Desde su refugio secreto Fidel Castro emborrona cuartillas de remembranzas. Su hermano Raúl, el general presidente, se limita a hablar por teléfono mientras envía a sus emisarios a contabilizar los daños y calmar a la población. Granma nos muestra en su primera plana al vice Machado Ventura, vestido con una fina guayabera de hilo -planchada y almidonada con esmero- en medio de los damnificados sudorosos, maltrechos y malvestidos.

Con discreción pero con urgencia Cuba acaba de aceptar unos tres millones de dólares que dona la ONU para paliar la desgracia. “Es la primera vez ciertamente (que Cuba acepta) en la que cualquiera tenga memoria,” dijo el subsecretario general para Asuntos Humanitarios, John Colmes. “Creo que es una indicación de que tan seria es la situación en Cuba.”

La ayuda de las Naciones Unidas a Cuba se sumó a la de España, que envió 16 toneladas de suministros, los 500,000 dólares donados por Timor Oriental, una ayuda rusa no cuantificada y los 300,000 dólares de China. De las toneladas de suministros prometidas por Venezuela no hay noticias. El presidente Hugo Chávez, mandó primero a sus generales a evaluar los daños, pero todavía no hay respuesta.

Cuba volverá al llamado Período Especial que enfrentó hace 15 años atrás. No es un buen pronóstico para los cubanos en la isla. Tampoco es un buen pronóstico para Estados Unidos.

La línea que hoy traza la diferencia entre un alboroto popular como el Maleconazo de 1994 y una protesta popular en toda regla es muy fina. No hay que dudar que la dictadura haga uso, en cualquier momento, de la claúsula constitucional de 1992 que le permite decretar un estado de emergencia.

Las consecuencias que se derivarían para Washington de un éxodo masivo de balseros no es necesario detallarlas.


6/22/2008

La España generosa y la Europa incauta

Por Pablo Alfonso
Diario Las Américas

La Unión Europea (UE) dice que quiere ayudar a los cubanos a encontrar el camino de la democracia. Para eso acaba de cancelar las medidas diplomáticas que adoptó contra la dictadura castrista en el 2003, a raíz de la Primavera Negra, por la represión a los opositores y la violación de los derechos humanos. Lo hicieron, por unanimidad, los cancilleres de sus 27 países miembros. En realidad esas medidas ya estaban suspendidas, a petición de España, desde el 2005; pero ahora están canceladas. Lo que no ha sido cancelado ni suspendido, todavía, es la represión que la dictadura castrista ejerce contra los cubanos.

Los ministros de Exteriores actúan en un nombre de sus gobiernos, electos por la voluntad de respectivos ciudadanos. Uno podría pensar entonces en la generosidad de los ciudadanos europeos comunitarios tan interesados en ayudar a los cubanos a encontrar el camino de la democracia. Así, sin más, sólo por pura solidaridad humana. ¡Que gesto hermoso!

Imagino a cualquier Vanderlam --para citar apellidos familiares-- de la Holanda profunda, preocupado porque el guajiro cubano, Santiago Pérez, no puede vender libremente sus cosechas en Manzanillo. Lo mismo podríamos pensar de cualquier Heinz alemán; Silvestrini italiano o LeClerq francés, ansiosos todos porque los Pérez, González y Fernández de la isla, disfruten cuanto antes de las bondades de la democracia ciudadana. Hasta los O’Connor de la Irlanda de nuestros días, renuentes a acatar el actual proyecto de institucionalidad comunitaria, seguro que están dejando a un lado sus angustias por el Tratado de Lisboa, para dedicarle tiempo al cubano Martínez, quien tiene prohibido conectarse libremente a Internet.

Ni que decir de los ciudadanos de nuestros antiguos “países hermanos” que un día formaron filas en el bloque socialista de Europa Oriental, bajo la tutela de la Unión Soviética.

Es imposible dejar de pensar entonces en la importancia tremenda que Cuba parece tener para la Unión Europea; o si lo prefiere al revés, en el altruismo político de la UE que, agobiada por los altos precios del combustible y los alimentos, la emigración ilegal que los invade y sus contradicciones institucionales internas, encuentra tiempo para recomponer un diálogo político con la dictadura castrista, con el manifiesto interés –asegura-, de abrir espacios a la democracia en la isla. No es acaso un hermoso gesto de solidaridad?

Yo, por mi parte, prefiero concentrar mi atención en otra dirección. En el papel que la Madre Patria juega en el asunto. En la ex Metrópoli colonial, como gusta de referirse a España la prensa oficial cubana, cuando la ocasión le conviene. Para ser justos, no se trata de España, sino de su actual gobierno y del partido que lo avala: El Partido Socialista Obrero Español. El crédito, en ese sentido, hay que asignarlo en particular a su ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos.

Claro que, entonces, ya la generosidad de la UE y de la España socialista, comienza a perder el brillo de la solidaridad humana y el puro altruismo político con que se presenta. Se vislumbran, bajo la punta de ese iceberg, los intereses económicos de siempre. Los intereses económicos de los empresarios españoles instalados en la antigua colonia, que disfrutan las ventajas que les otorga una dictadura, cuyos dirigentes principales, son los hijos de un emigrante de la metrópoli colonial, que luchó en su momento contra la independentistas cubanos.

Percibido así la decisión de la UE es cuestión de intereses, tan comunes a la España socialista como a la política exterior de cualquier país o región. Es cuestión de intereses; no de amistad, ni de solidaridad, ni mucho menos de ideología. Y en nombre de esos intereses actúan los gobiernos, de la misma forma que lo hacen en la vida cotidiana, quienes no tienen como faro de su actuar los principios morales que sostienen a la dignidad humana. or eso creo que no vale la pena entrar a analizar ni el texto, ni el lenguaje, ni siquiera el contexto de esa declaración firmada por los 27, cancelando formalmente un grupo de medidas diplomáticas sin consecuencias, que de hecho ya estaban suspendidas hace dos años.

No creo que el canciller Moratinos sea de verdad tan tonto como para pensar que el nuevo gobierno de Raúl Castro está adoptando cambios significativos ni mucho menos. No se lo cree Moratinos, ni se lo cree nadie en el seno de la Unión Europea. No imagino que los ciudadanos europeos comunitarios, puedan catalogar como “cambios significativos” de la dictadura; la venta de ollas arroceras, equipos electrodomésticos, teléfonos celulares, y la deportación de tres o cuatro presos políticos…

Me resisto a pensar que los socialistas españoles que lucharon para derrocar la dictadura de Francisco Franco y juntaron fuerzas para la transición democrática de España, consideren ahora como “democratizadoras”, las medidas adoptadas por el sucesor Raúl Castro. Sería una vergüenza imperdonable! Es como si la oposición antifranquista hubiera visto una “apertura democrática”, en la subida de algunas pulgadas de falda femenina, que permitiera a las españolas de entonces mostrar un poco más de sus piernas.

6/14/2008

Del cristal con que se mira…

Por Pablo Alfonso
DIARIO LAS AMÉRICAS

Una importante agencia internacional de prensa difundió desde La Habana, hace un par de días, uno de esos despachos que, a veces, nos hacen preguntar cuán informados estamos de lo que “de verdad” sucede en el mundo.

No voy a citar a la agencia noticiosa, porque errores los cometemos todos, aunque algunos alarman por su reiteración. El despacho en cuestión se refería a los cambios introducidos por el gobierno de Raúl Castro; y en un contexto en el que parecía como que el régimen castrista estaba en franca evolución política citaba “la entrega masiva de tierra” a los cubanos.

Confieso que mi primera reacción fue de sorpresa. Algo había sucedido en Cuba en los últimos días que se me había escapado, lo había pasado por alto en medio de las vueltas y revueltas cotidianas.

Hasta donde yo sé, se habían creado comisiones de agricultura (especie de pequeños ministerios) en los 14 municipios del país que tienen a su cargo determinar, cuáles agricultores reúnen los requisitos (responsabilidad, eficiencia productiva, etc.) para recibir tierra agrícola ociosa y ponerla a producir.

Hasta donde la realidad confirma, esas comisiones tienen la capacidad de evaluar las solicitudes planteadas por algunas familias, con conocimientos de agricultura, que aspiran a trabajar pequeñas parcelas.Todo muy bien y lógico.

Nada de eso tiene que ver con “la entrega masiva de tierra” a los cubanos, de la cual hablaba el despacho noticioso, fechado en La Habana. Un colega me llamó desde Santiago de Chile, entre sorprendido y eufórico, para ahondar sobre la información. Lamento haberlo defraudado. De cualquier forma lo remití a la oficina en La Habana de la entusiasta agencia de prensa, si acaso quería precisar mayores detalles.

Pero nada, no hay nada. Nada de nada. Quizás el redactor que lo escribió lo hizo con el entusiasmo que genera le esperanza de convertir en realidad nuestros anhelos. Quizás a fuerza de repetir que en Cuba se están produciendo cambios significativos, algunos piensen que se pueden conjurar los demonios del inmovilismo y el estancamiento de la gerontocracia en el poder. Sucede que cuando se escribe para el resto del mundo los periodistas tenemos que ser más precisos en utilizar los conceptos y las palabras, porque esos instrumentos de nuestro trabajo, se convierten en falsos heraldos de una buena nueva, que ni es nueva, ni es buena. Sencillamente porque no es cierta. No se ajusta a la realidad.

No conozco, todavía, ninguna información concreta que pueda citar, cuándo, dónde y cómo, se ha producido esa “entrega masiva de tierras”. Me gustaría mucho disponer de esa información concreta, pero hasta ahora, parece que no hay quien pueda confirmar el asunto.

Uno pudiera decir que algo semejante le ocurre a algunos dirigentes de la Unión Europea, que aplauden y pregonan la apertura del gobierno del general Raúl y enarbolan como prueba de esa apertura, la venta de computadoras, ollas arroceras, telefonía celular y hospedaje hotelero. ¡Todo un muestrario de indicios democratizadores!

Este lunes 16 de junio, quizás veremos mucho de esto en la reunión que celebrarán en Bruselas los 27 cancilleres de los países miembros de la Unión Europea, para decidir si mantienen o eliminan las medidas adoptadas en el 2003 contra la dictadura castrista. Recordemos que fueron aprobadas como respuesta a la represión desatada contra los opositores internos. Para algunos ya eso pertenece al pasado; afirman que ahora las cosas son diferentes bajo el gobierno del general Raúl. Para ellos hay una nueva situación que permite ver las cosas color de rosa… si se utiliza el cristal adecuado.

El propio presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, admitió el asunto hace tres días cuando recibió en Madrid a su colega mexicano, Felipe “Lo pasos que se dan en Cuba tienen un color positivo”, afirmó Zapatero. En honor a la verdad hay que reconocer que al menos, Zapatero, fue más honesto o menos ingenuo cuando precisó: “Yo siempre quiero ver las cosas de manera optimista”.

Bueno, no hay que criticar al gobernante socialista español por esa actitud ante la vida. Ser optimista es siempre mejor que ser tonto.

6/11/2008

DISIDENTES RECLAMAN UNION EUROPEA TRABAJE A FAVOR DEL PUEBLO CUBANO

Martí Noticias - 11 de junio de 2008


Vladimiro Roca.
Vladimiro Roca.

La plataforma opositora cubana Agenda Para la Transición pidió a la Unión Europea que no trabaje a favor del gobierno de la isla, sino de su pueblo y aseguró en una carta que en ese país continúan encarcelados más de 200 disidentes.

El opositor Vladimiro Roca, miembro de la Agenda, indicó a la agencia EFE que la carta fue entregada en la embajada de Francia en vísperas de que la Unión Europea evalúe las medidas tomadas en 2003 contra el gobierno de Cuba.

Esas medidas obligaban a los gobiernos europeos a restringir sus visitas oficiales a la isla, y a invitar a disidentes a las recepciones en sus embajadas en La Habana, pero ya fueron suspendidas en 2005, aunque aún no eliminadas oficialmente.

La Unión Europea aprobó las medidas tras las condenas en juicios sumarísimos de 75 disidentes y la ejecución de tres secuestradores de una embarcación en la primavera de 2003.

El régimen de Cuba está presionando para que se levanten lo que llama sanciones, mientras sigue el hostigamiento contra los disidentes. La Agenda para la Transición se pregunta qué sucederá si llegaran a restablecerse las llamadas relaciones normales con el régimen comunista.

Pablo Alfonso nos ofrece los detalles.

Audio. (Windows Media Player — 78 kb — 1:41 Min.)

6/08/2008

La Habana no está contenta con Caracas

Por Pablo Alfonso

El general Raúl Castro no confía en el presidente de Venezuela, Hugo Chavez. El generalato cubano y sus altos mandos están preocupados con las bravuconadas guerreristas del líder de la revolución bolivariana y sus amenazas militares en la región. Ellos pelearon guerras verdaderas hace ya muchos años y organizaron genuinos movimientos subversivos y guerrillas que retaron en su momento –con la ideología y las armas-, al poder constituido de varios países de Africa, Asia y América Latina. Están de regreso de tales aventuras y saben, además, que aquellos tiempos pertenecen al pasado. Les preocupa el presente porque el futuro es incierto.

La cúpula ideológica del comunismo cubano no comulga con el socialismo del siglo XXI que autoproclama Chávez. Hay demasiado eclecticismo político en el confuso discurso chavista. Hay mucho de facismo y poco de marxismo-leninismo en ese discurso que Chávez condimenta con payasadas que los ruborizan en secreto. La Habana tiene su propio dilema. El general Raúl Castro y su gobierno saben que dependen de Chávez para mantenerse en el poder. La economía cubana está atrapada en el petróleo venezolano. En sus barriles gratuitos y en los petrodólares que paga Chávez por los “internacionalistas de la salud” radicados en Venezuela.

La dependencia económica de Chávez y sus disparates políticos en la región producen insomnio en la cúpula dirigente cubana. Y cuando concilian el sueño les atormenta la pesadilla del derrumbe de la Unión Soviética: las consecuencias provocadas por aquella dependencia soviética. El régimen castrista no se puede dar el lujo de pasar de nuevo por el mismo puente. Le va su existencia en el asunto.

Ese es el dilema del general Raúl. Su objetivo es encontrar la alternativa adecuada. La que le garantice la estabilidad del presente y le ofrezca, al menos, una visión más favorable del futuro a su intranquilo entorno político.

Hay un político en la región que conoce a fondo el dilema de Raúl. La experimentada y discreta diplomacia de su país ha diseñado al detalle la estrategia para ofrecerle al general Raúl, una posible solución a su dilema.

El presidente de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva, comenzó a jugar su papel en la sucesión política cubana a principios de este año, cuando viajó a La Habana. A partir de entonces los brasileños han ido abriendo con cautela sus bolsillos y aumentando los créditos financieros a la isla.

Brasil es la décima economía del mundo; tiene un enorme potencial de desarrollo y el presidente Lula, pugna con discreción por el liderazgo político de la región que trata de monopolizar su homólogo venezolano. Es una pugna de dos viejos colegas que se dieron las manos en los orígenes izquierdistas del Foro de Sao Paolo; pero que ahora enfrentan visiones socialistas muy diferentes.

La visita que realizó a La Habana el canciller brasileño Celson Amorim, al frente de una nutrida delegación de empresarios privados, selló la alianza estratégica y política entre Brasil y Cuba.

Por lo pronto el gobierno cubano podrá utilizar hasta 400 millones de dólares en créditos brasileños para comprar alimentos y otros productos esenciales en ese país. Las empresas brasileñas de la construcción se disponen a construir en la isla la infraestructura necesaria –carreteras, ferrocarriles, instalaciones hoteleras-, para que por ella transite una economía renovada. Su tecnología agrícola intentará resucitar la desfallecida agricultura cubana. La compañía petrolera Petrobras, ultima los detalles para comenzar la exploración del crudo sumergido en el subsuelo marino que pertenece a la plataforma cubana.

Brasil, como dijo su canciller de visita en La Habana, quiere convertirse en el socio número uno de Cuba; pero no sólo en lo económico, sino socio número uno en todo…Enigmática afirmación dentro del complicado panorama político que vive hoy Cuba.

El general Raúl no tiene mucho donde escoger, por el momento. Recomponer las relaciones con el próximo inquilino de la Casa Blanca, cualquiera que este sea, no es cuestión de un día para otro y conllevará siempre compromisos políticos que la dictadura cubana no parece dispuesta a pagar. Para el general Raúl, Lula parece ser la alternativa de Chávez más viables. Los brasileños se ofrecen para el rescate, pero las condiciones reales del acuerdo todavía se desconocen.

5/24/2008

El culebrón del general Raúl


Por Pablo Alfonso

Publicado el 05-24-2008 - Diario Las Americas

El general Raúl Castro está de estreno. Su flamante gobierno ha puesto en escena su primera obra de intrigas políticas contra sus opositores. El argumento central cuenta con los consabidos ingredientes que animan toda pieza dramática: conspiraciones secretas, revelaciones, incógnitas aparentes y rejuegos diplomáticos.

La nueva serie televisiva comenzó la pasada semana y su proyección estelar corre a cargo de los sedosos conductores de la Mesa Redonda de la Televisión Cubana. Por supuesto que la prensa escrita y radial del régimen se encarga de su promoción.

Además, todo el aparato ideológico del Partido Comunista cubano y los servicios de inteligencia y desinformación del Ministerio del Interior, se han empeñado en ocuparse de los más mínimos detalles.

En el reparto de la obra aparecen varias figuras de la oposición interna –algunas de ellas protagonizando papeles estelares-, y diplomáticos estadounidenses, incluido el jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba.

Para el elemento conspirativo se ha escogido al exilio cubano en Miami: “la mafia terrorista”, como lo califica la propaganda oficial.

La trama central de la obra consiste en demostrar al público, los vínculos que unen a cada uno de los actores del reparto; todos ellos girando en torno a mezquinos intereses particulares que muy poco tienen que ver con los ideales de democracia y libertad que caracterizan a una oposición que aspira a desmontar una carcomida dictadura de medio siglo.

La secuencia televisiva mantiene el hilo del “suspense” y el suspenso atrae a un público que, dicho sea de paso, no dispone de programas de entretenimientos más amenos.

Por supuesto que la curiosidad, las hipótesis y las especulaciones que surgen en el imaginario popular, sobre el desenlace final de la obra, son también factores que contribuyen al éxito propagandístico de la primera puesta en escena del culebrón, del general Raúl.

El Delfín, convertido ahora en ballenato podría decir, casi con orgullo: “de mi hermano lo aprendí”.

Debo reconocer que los elementos del guión atrapan a la audiencia, a pesar de que esta nueva versión novelesca tiene sus antecedentes. Sería injusto ignorar que los escritores del guión están haciendo un buen trabajo.

De cualquier forma vale apuntar que no todo es fruto de su esfuerzo intelectual. Creo que algunos de los actores estelares del reparto le han facilitado el trabajo.

No hay que tener una imaginación muy fecunda para elaborar un buen libreto, cuando algunos de los protagonistas dejan su huella registrada en los caracteres digitales de sus correos electrónicos de manera inocente, ingenua y explícita; lo mismo que en conversaciones telefónicas un tanto absurdas dentro del contexto represivo que se vive en Cuba.

No es difícil escoger las mejores imágenes y poses ideales para ser filmados por los audaces muchachos “de la técnica” del Ministerio del Interior.

Es casi como si lo mejor de la trama, el meollo de su contenido, lo tuviera servido en bandeja de plata los guionistas.

Ya se que los opositores internos en Cuba se definen por su carácter pacífico y la naturaleza abierta y no clandestina de su quehacer político. Sin embargo no puedo dejar de recordar, cuando pienso en ello, aquella advertencia de Jesús a sus discípulos que aparece en los Evangelios: “Sean sencillos como palomas y prudentes como serpientes”.

Es una buena advertencia para quienes quieren transformar, con lo mejor de su esfuerzo y voluntad, una dictadura en una democracia.

5/05/2008

GOBIERNO SALVADOREÑO PARTICIPA EN JORNADA DE APOYO PARA LA DEMOCRACIA EN CUBA

Martí Noticias - 5 de Mayo de 2008


Presidente de El Salvador, Antonio Elías Saca.
Presidente de El Salvador, Antonio Elías Saca.

El gobierno de El Salvador participará en el Día de la Solidaridad con el Pueblo Cubano, declaró en Miami, el presidente de ese país, Antonio Elías Saca.

Se trata de una iniciativa a nivel internacional.


Pablo Alfonso explica.

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4/20/2008

El consultor se defiende

Por Pablo Alfonso

En Diario Las Americas, 20 de abril,2008

Hay un rumor que circula en Cuba, de boca en boca, cada vez con más fuerza. Comenzó hace algunos días, justo después que el gobierno del general Raúl Castro, anunció que los cubanos de a pie, podrían hospedarse en los hoteles, comprar computadoras, electrodomésticos y tener teléfonos celulares; todo ello a la venta en moneda convertible, vale decir, en divisas.

A pesar de la limitación, no hay dudas de que la medida ha sido bien recibida. Restituir derechos constitucionales siempre es apreciado por quienes han sido arbitrariamente privados de ellos.

El caso es que las nuevas medidas tienen un impacto que trasciende el ámbito económico y constitucional. El rumor que circula en Cuba, en forma de pregunta con respuesta incluida al mismo tiempo, apunta al dictador en retiro Fidel Castro.

¿Por qué no se habían suspendido antes esas prohibiciones? ¿Qué ha cambiado ahora en Cuba para que, de momento, todas esas prohibiciones –y algunas otras que vienen en camino-,sean abolidas y calificadas de absurdas? ¿Quién lo impedía?

La respuesta tiene una conclusión obvia: “El Viejo”. Y “El Viejo” tiene nombre y apellido: Fidel Castro. Era El Viejo quién no quería, Era El Viejo quien tenía “trancado el dominó”, me comentó alguien en la isla, con quién hablé por teléfono hace un par de días: “El Viejo había trancado el juego con el doble nueve y Raúl se viró con la doble blanca”, afirmó mi amigo en la jerga del segundo deporte nacional: El dominó, donde los amigos y vecinos todavía ventilan los grandes temas políticos internacionales y domésticos.

Los cubanos de a pie, la gente sencilla que sufre desde hace cinco días la dictadura, no requiere de sesudos análisis académicos para llegar a esa conclusión. Tienen claro quién es el máximo y principal responsable de esa dictadura. Hay otros, por supuesto, pero por el momento, señalar con el dedo (aunque todavía esté escondido) a Fidel Castro es un paso significativo.

Los ideólogos del Partido Comunista de Cuba no ignoraban cuál sería la consecuencia de las nuevas medidas. El general Castro tampoco. Por eso, en su primer discurso como Presidente del Consejo de Estado -cuando asumió formalmente el cargo el pasado 24 de febrero-, hizo que los diputados de la Asamblea Nacional, lo “autorizaran” a consultar cualquier decisión importante con el dictador retirado.

Fue así como Fidel Castro se convirtió “de jure” en el Consultor especial. Su “asesoramiento” estaría, de modo oficial, tras cada nueva medida que vaya desmontando su ineficiente, represivo y viejo estilo de gobierno. Una manera de mantener su imagen política.

Sin embargo, el asunto no es tan fácil. Nadie en Cuba se cree ese cuento. Los cubanos han estado sometidos por medio siglo a la desinformación pero no son tontos. Nadie ignora que el Comandante en Jefe, está fuera del juego. Que su cargo de Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba es papel mojado; que está vencido por la biología y la historia y que su papel de Consultor es pura demagogia.

Por eso, Fidel Castro se defiende desde su poltrona de enfermo terminal. Defiende la prolongación de “su período especial”, sus restricciones, su control unipersonal y su mano de hierro. Todavía mueve sus fichas y encuentra espacio para emborronar algunos párrafos en la prensa oficial.

Orlando Oramas León, trabajador ideológico y fiel militante de la ortodoxia castrista, salía en defensa del viejo dictador en un artículo publicado en Granma el once de abril titulado “Los Cambios en Cuba”. “ A los analistas y quienes se dedican a describir “la nueva realidad cubana” queriendo hacer ver que las medidas que se están aplicando en diversas esferas son decisiones unipersonales, les recuerdo que forman parte del proceso iniciado y convocado por Fidel, profundizado por Raúl y la Dirección del Partido”.

El órgano del Partido Comunista, insistía en el tema cinco días después afirmando en un editorial que “habrá más socialismo perfectible, sostenido y defendido por un pueblo unido, bajo la guía de Fidel y Raúl y la dirección del Partido”.

El problema es que nadie se lo cree. Por eso, el mismo Consultor tuvo que salir en su defensa y en un críptico comentario, alertó a “no hacer concesiones a la ideología enemiga”. El Consultor, lamentó que los medios de comunicación difundieran ideas expresadas, por alguien que no identificó, y que enjuiciaban el período especial…

¿A quién se refería el Consultor Castro? No lo dijo, pero todo apunta a que el vicepresidente Carlos Lage, estuvo en la mira de su crítica. Resulta que el fiel Lage, pronunció un breve discurso en el Congreso de la UNEAC, que al parecer no fue del agrado de su mentor. Granma ignoró el discurso de Lage, pero otros medios de comunicación lo reprodujeron. ¿Qué dijo Lage? Entre otras cosas, éstas:

“Venimos de la ausencia dramática de alimentos y medicamentos, de calles desoladas, de noches oscuras, de doble moneda, que es como doble bandera…Venimos, y en alguna medida aún estamos, en un periodo histórico de casi dos décadas en que nos propusimos sostener un ideal de justicia que ya no era posible defender…”

“La doble moral, las prohibiciones, una prensa que no refleja nuestra realidad como queremos, una desigualdad indeseada, una infraestructura deteriorada, son las heridas de la guerra…”

Aunque Lage aseguró que esa “guerra” está ganada, todavía parece que hay una compleja escaramuza que se libra en las esferas del poder en Cuba; mientras todos esperan celebrar el funeral.

3/29/2008

El pan tostado para otro día


Por Pablo Alfonso
pabloalfonso@comcast.net

Escribir sobre la realidad cubana se convierte muchas veces en una tarea difícil. No me refiero a la falta de información objetiva que fluye desde la isla y a las complejidades de la situación interna. Se trata, en este caso, de la naturaleza de la información. De su explicación conceptual. A ver si nos aclaramos.

La mayoría de los lectores de esta columna, en el ámbito local, son cubanos. Sin embargo un buen número de ellos no lo son; y muchos más acceden a las páginas digitales del Diario a través de Internet. Quiero apuntar con esto la necesidad de “universalizar el lenguaje”; de explicar a otros lo que es obvio para unos cuantos.

Escribir sobre Cuba, para que los otros lo entiendan, supone una aventura que incursiona, a veces, con el “mundo mágico” de Alejo Carpentier y “lo real maravilloso” de García Márquez.

Un buen ejemplo de lo dicho en los párrafos anteriores son las más recientes medidas administrativas que ha dispuesto el general Raúl Castro, nuevo presidente del Consejo de Estado de Cuba.

¿Qué tal si comenzamos diciendo que los cubanos podrá comer pan tostado para el 2010, según las nuevas medidas, que algunos llaman “apertura política? La nueva medida “aperturista” establece que para ese año se autorizará a la población la venta de tostadoras de pan. Cuando en días pasados hablé por teléfono con un residente en la isla, para comentar la buena nueva, me dijo: “Lo que necesito es conseguir pan ahora, aunque lo puedo tostar o no”.

Para ese mismo año se anticipa que pudiera autorizarse la venta de aires acondicionados.

Por ahora, a los cubanos se les ha reconocido el derecho a comprar algunos electrodomésticos, como ollas arroceras y de presión eléctricas, hornos microondas, refrigeradores, televisores, reproductores de vídeo; y también computadoras.

¿Cómo explicar a la gente de otras latitudes que esos equipos no se vendían a la población, porque hasta ahora –según las autoridades-, no se generaba en el país suficiente energía eléctrica que permitiera su uso?

Los campesinos también han tenido lo suyo. Podrán comprar aperos de labranza –machetes, guatacas, rastrillos, etc.- en las tiendas del Estado (las únicas existentes) sin tener que recurrir al mercado negro para adquirirlas. Pienso en los agricultores argentinos, que por estos días andan en una huelga de reclamos, contra las medidas impositivas aprobadas por su gobierno. ¿Cómo pueden asimilar esta información?

El viernes se anunció otra “medida aperturista”. Los cubanos podrán tener teléfonos celulares; un lujo hasta ahora reservado para los extranjeros y funcionarios oficiales.

Lo más difícil de explicar es quizás el tema de la moneda. Nada de lo anterior se puede comprar con la moneda con que le pagan a los cubanos su salario.

El derecho a comprar esos productos, enseres y servicios dispone que se venderán únicamente en divisas, en el peso convertible cubano, llamado “chavito”. Ese peso convertible equivale a 24 pesos en moneda ¿nacional?...moneda de salario. Un salario cuyo valor promedio oficial es de 408 pesos nacionales al mes…Es decir, apenas unos 17 “chavitos” mensuales.

Serán muchos años de ahorro para hacer uso de ese derecho; claro que, siempre queda el recurso de pedirle a un familiar o amigo en el extranjero, que le regalen el dinero necesario para la compra.

Otra novedosa “apertura política” permitirá que en lo adelante, los cubanos puedan acudir a cualquier farmacia para comprar la medicina que necesiten. Hasta ahora cada ciudadano tenía asignada una farmacia en particular; lo mismo que todavía sucede con las famélicas tiendas donde se compran las raciones de alimentos que se venden a través de la desabastecida Libreta de Abastecimientos.

Quizás lo más difícil sea explicar a los otros, dos de las medidas “aperturistas” que todavía no han sido anunciadas, pero que todo el mundo espera.

El derecho a poder disfrutar de los hoteles, playas y centros turísticos de la isla, que están reservados únicamente para los extranjeros. Hasta hoy, ni siquiera pagando en divisas o “chavitos” los cubanos pueden entrar a esos lugares. Ese ejercicio de la soberanía nacional les está prohibido.

La segunda tiene que ver con la vivienda. Los cubanos esperan que puedan ejercer el derecho a la compra-venta de vivienda. Que puedan comprar una casa o vender la suya propia, si así lo desean.

Quedan en el tintero otros temas como el derecho a entrar y salir libremente del país, sin tener que recibir un permiso especial del gobierno; el de mudarse libremente de una ciudad dentro del país, y otras tantas por el estilo.

Todo eso y más, “dentro de la revolución”. Es decir, sin entrar en el tema de las libertades políticas y los derechos civiles que es harina de otro costal.

Ya se que los entusiastas admiradores de la dictadura castrista y sus fieles colaboradores en el extranjero, pondrán en el otro plato de la balanza sus dos temas preferidos: la educación y el acceso gratuitos a la atención médica.

Lo cierto es que ambos temas son más emblemáticos que efectivos, pero es imposible abordarlos en tan breve espacio.

De cualquier forma, creo que la esencia del problema; los “pro y los contra” del asunto se limitan a una cuestión: El costo de la libertad individual. El derecho de elegir cómo se quiere y se puede vivir en cualquier sociedad democrática, que no es perfecta, pero es posible. Todo lo contrario que suele ocurrir en una dictadura socialista totalitaria.

3/22/2008

Los convocados de La Habana

Diario Las Americas

Publicado el 03-22-2008

Por Pablo Alfonso

Esta vez, Mambrú no fue a la guerra. Se fue a La Habana convocado por la dictadura…y claro, el viaje no tiene nada que ver con la tradicional canción del cuento.

Los “mambruses’ que motivan este comentario son los “emigrados” que concluyeron el viernes en la capital cubana tres días de arrumacos con la dictadura castrista; por ellos no siento dolor ni pena.

El llamado a filas lo realizó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX). Allí acudieron, en señal de aprobación y obediencia, 129 emigrantes cubanos, instalados en 34 países, de acuerdo con las cifras oficiales.

La sede del encuentro, el Hotel Nacional, es hoy todo un símbolo de la segregación social, teniendo en cuenta que los cubanos que viven en el país, no pueden disfrutar de esas instalaciones, reservadas solo para los extranjeros y algún que otro privilegiado que pague sus gastos en divisas.

Ignoro si alguno de estos “emigrantes”, tan sensibles a la igualdad social, los derechos civiles y la unidad de la familia cubana, sintió algún reparo al disfrutar de un entorno que se le niega a sus con-nacionales residentes en la isla. No acostumbro a juzgar mal, así que les otorgo el derecho a la duda; a fin de cuentas, los escrúpulos individuales pueden florecer en cualquier grupo humano, sin importar su nivel de degradación social, moral o política. No afirmo que este sea el caso, solo apunto la característica como una explicación sociológica del fenómeno.

Nada hay de extraordinario en que los emigrantes mantengan vínculos normales con su país de origen. Eso es lo común. Como lo común, también es, que ningún emigrante tenga que hacer profesión de fe y reverencia al gobierno de turno en su país de origen. ¡Por muy largo que sea el turno que cumpla ese gobierno! Lo común es que existan discrepancias políticas, de hecho y de derecho; públicas y privadas, entre los emigrantes y los dirigentes políticos de turno en sus respectivos países.

Nada hay que reprochar a un encuentro común entre emigrantes comunes y un gobierno común. Sin embargo, el encuentro de La Habana parece otra cosa. Vale decir: se trató de una reunión de emigrantes “sui-géneris”. Los convocados por el MINREX, acudieron a la cita bajo un lema de claro tinte político. La dictadura lo bautizó como una reunión de Cubanos Residentes en el Exterior contra el Bloqueo y el Terrorismo.

Es imposible ignorar -por muy ingenuo y cándido que se pretenda ser-, que la traducción de esa consigna, equivale en términos prácticos, a respaldar sin condiciones las posiciones políticas de la dictadura castrista. Esa posición incluye su agenda de política exterior, su diferendo con Washington, sus discrepancias con la Unión Europea, su estrategia para obtener la liberación de sus cinco agentes condenados por espionaje en Estados Unidos y un largo etcétera que transita los tortuosos vericuetos de la revolución bolivariana de Hugo Chávez y su socialismo del siglo XXI, entre otros objetivos políticos.

Entre esta reunión y los encuentros anteriores celebrados bajo el título de “La Nación y la Emigración” hay una notable diferencia, que supera el contenido de la agenda. Al margen de que aquellos encuentros no produjeron resultados significativos, y de que usted simpatizara o no con sus participantes, los convocados ahora por La Habana, han sido llamados a título de meros colaboradores y servidores del régimen.

Lo dijo el canciller Felipe Pérez, con las palabras precisas. Así lo describió Granma, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba: “Este es un encuentro diferente a los tres realizados con anterioridad sobre Nación y Emigración, se trata, más que todo, de un intercambio “más pequeño, con directivos y representantes de las organizaciones de cubanos más comprometidos y activos”, dijo el canciller Pérez.

Así que, más claro no canta un gallo. Ni siquiera el teniente coronel de la Inteligencia cubana Carlos “El Gallo” Zamora, oculto bajo la fachada de director de Asuntos Consulares y cubanos residentes en el exterior del ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

Por cierto que El Gallo no cantó precisamente un “bambarambay” desde La Habana. Se limitó a darle la bienvenida a los convocados con tareas concretas; todas dentro del marco de la agenda del régimen.

3/16/2008

Una historia para Raúl

DIARIO LAS AMERICAS - Publicado el 03-15-2008

Por Pablo Alfonso

Ahora que la dictadura ha cambiado de dictador se precisa dotarlo de una historia heroica. Subrayo lo de “heroica” porque un régimen asentado en el poder militar no tolera herencias civilistas.

Si usted lo duda pase revista a los acontecimientos que ha destacado, desde el principio, la propaganda del régimen castrista. En el último medio siglo las escaramuzas guerrilleras que encabezó el dictador saliente, Fidel Castro, adquirieron ribetes de gloriosas y legendarias batallas, libradas a sangre y fuego.

Ha llegado ahora el turno del general Raúl Castro. Quizás por eso el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, comenzó la pasada semana, a tejer una nueva versión de “la historia guerrillera” para consumo de la generación más joven. Se trata de hacer una historia a la medida del nuevo dictador.

En las repetidas narraciones de la leyenda guerrillera Fidel fue siempre el centro; ahora la atención se desplaza hacia el general sucesor. Fidel tuvo ayer La Plata, hoy Raúl tiene su Piloto del Medio. ¿Qué cosa es Piloto del Medio? Estoy seguro que ni usted ni yo lo sabíamos, pero resulta que es el lugar donde tuvo su “comandancia general” el general Raúl, en los lomeríos orientales. Ya la propaganda oficial le ha dedicado al lugar varios enjundiosos reportajes. Hoy el Turquino ya no parece ser tan importante y la Sierra Cristal, donde el general Raúl comandó el II Frente Oriental, ocupa el sitio de la Sierra Maestra que es patrimonio de Fidel.

Los hombres del II Frente Oriental, la gente de Raúl -“los raulístas”-, están en el poder y con ellos, las Fuerzas Armadas, la gente de uniforme, los de “ordeno y mando”, fortalecen sus raíces.

Para tejer la nueva leyenda el aparato ideológico del Partido Comunista se lanzó a fondo esta semana. La ocasión la brindó un nuevo aniversario de la creación del II Frente Oriental. Ocurrió, según la leyenda oficial, un once de marzo. Hace 50 años.

“Piloto del Medio es un legendario paraje de la Sierra Cristal que entró en la historia de la Patria por ser el lugar donde pasadas las 4 de la tarde del 11 de marzo de 1958, el entonces Comandante Raúl Castro Ruz creó el II Frente Oriental Frank País García”, destacó el diario Granma en una serie de reportajes sobre la fecha y el nuevo líder.

El general Castro ordenó celebrar festejos como los militares gustan de hacerlo. Desfile de tropas, ceremonias marciales, y actos patriótico-culturales, salpicados de danzas y coros uniformados de voces.

Los cubanos que prestaron atención a las imágenes, pudieron ver por primera vez en la pantalla de su televisor, el pintoresco cementerio organizado por el general Castro para sus muertos. Es un tranquilo y hermoso valle serrano donde los ha ido enterrando a lo largo de estos años, con suntuosa discreción. El campo fúnebre lo encabeza el mausoleo donde se guardan las cenizas de su esposa, Vilma Espín, y dónde el propio general ya tiene reservado su espacio. La descripción publicada en Granma no requiere de mayores comentarios:

“Ofrendas florales a nombre de Fidel Castro, de Raúl y el pueblo cubano se depositaron ante el recinto de la Llama Eterna que recuerda a los 248 integrantes de ese frente que allí reposan, mientras el toque solemne de corneta era seguido por 21 salvas de artillería. Miles de montañeses llenaron la explanada ante el mausoleo ubicado en un valle entre montañas, desplegados junto a los integrantes de 10 bloques de diferentes fuerzas militares que protagonizaron la parada militar”.

En el marco de la celebración, Vilma Espín, la esposa recién fallecida del general Castro, fue especialmente recordada. Granma, lo reseño así: “Al pie del nicho donde descansan los restos de la Heroína del Moncada, en el Mausoleo a los Mártires del II Frente Oriental Frank País, el trío femenino guantanamero Esmeralda, interpretó Sin ti y otras canciones de amor preferidas por Vilma”.

Por supuesto que la conmemoración no se limitó a rendir homenaje a los muertos. Los vivos también tuvieron su oportunidad, al más rancio estilo castrense. “Bloques formados por cadetes, tanquistas, estudiantes de escuelas militares, tropas especiales, combatientes del MININT, guardias marinas, efectivos del Ejército Juvenil del Trabajo y las Milicias de Tropas Territoriales participaron en la revista militar.

El oficial revistador fue el General de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, viceministro de las FAR y jefe del Estado Mayor Central, uno de los fundadores del Segundo Frente.

Presentes estuvieron además Abelardo Colomé Ibarra, Antonio Enrique Lussón, Efigenio Ameijeiras, entre otros altos jefes militares de las FAR y el MININT, quienes estuvieron entre los fundadores del frente”.

José Ramón Machado Ventura, tuvo a su cargo el discurso de clausura de la jornada conmemorativa. “Machadito” se deshizo en elogios sobre las cualidades organizativas del general Raúl, su espíritu de sacrificio, sentido del deber, de la disciplina y de la fidelidad al legado de su hermano. En fin…”la mar”…como gusta de resumir un amigo.

Si en lo descrito hasta ahora hay alguna semejanza con el militarismo fascista tradicional, juro que no soy culpable: son los hechos.

pabloalfonso@comcast.net

2/23/2008

Y el ganador es…

Diario Las Americas
Publicado el 02-23-2008

Por Pablo Alfonso

Este es un domingo de premios. Hollywood entrega las estatuillas doradas a los más destacados en el mundo del espectáculo fílmico estadounidenses. Es la noche de los Oscars que cada año esperan con deleite los amantes del séptimo arte.

En La Habana será también una jornada de premios; y aunque nada tienen que ver con el cine, tiene mucho de espectáculo: La Asamblea Nacional del Poder Popular elige un nuevo gobierno. Serán 31 elegidos los que recibirán el premio de formar parte del Consejo de Estado. El premio mayor: El presidente.

Dicho así, sin mayores explicaciones, parecería que el asunto no tiene nada de extraordinario. Para los que asisten al espectáculo, sentados en sus butacas, o con la proximidad que posibilita el ciberespacio, será la culminación de un evento normal. Algo común que vemos repetirse con periodicidad en los países que respetan y practican la representatividad democrática. Un Parlamento que se renueva y un Gobierno que se estrena.

Sucede que no es así. No es tan sencillo, como lo interpretan los que se dedican de oficio a analizar el arte de la política internacional y los que tienen como profesión el arte de comunicar y difundir las noticias en el mundo.

Los cubanos que soportamos el castrismo hace medio siglo lo entendemos diferente. Sabemos que es diferente. Podemos y tenemos visiones diversas del acontecimiento, pero todos –en mayor o menor grado-, estamos conscientes que la elección de un nuevo gobierno, del nuevo Consejo de Estado, que se anunciará este domingo en La Habana, es un espectáculo.

El guión que se pondrá en escena este domingo tiene un nombre: La sucesión de poderes. Comenzó a escribirse el 31 de julio de 2006. Cuando el dictador cubano Fidel Castro despertó moribundo de la cirugía abdominal que le practicaron tres días antes.

El primer acto fue la transferencia provisional de poderes que distribuyó Castro. Luego tocó el turno a los provisionales. Se puso en marcha la actuación en si misma. La novela siguió su curso. En su desarrollo hemos visto guiños para que el viejo y anquilosado diferendo entre la dictadura cubana y el gobierno (debo decir, en pura objetividad: los sucesivos gobiernos) de Estados Unidos, reconciliaran las diferencias que nacieron en la década del 60.

Hay que decir, en honor al reconocimiento, que el general Raúl Castro, en su papel de actor principal, se ha ajustado con fidelidad y sin excesos, al guión de la sucesión. Algunos sucesos más destacado

han sido los de anunciar “reformas estructurales” en el sistema; mejorar la imagen internacional de la dictadura y darle más relevancia a los actores de reparto. Por supuesto que, como en toda buena novela, no ha faltado el suspenso. A lo largo de estos casi 19 meses, el viejo dictador se ha asomado al escenario una que otra vez, acaparando la atención mediática. Sin revelar a las claras su papel, pero dejando constancia de su presencia omnisciente en la obra.

El pasado martes a Castro le tocó su turno como actor magistral. Anunciar una enfática renuncia a la reelección como presidente del próximo Consejo de Estado. Hombre mediático por excelencia, manipulador brillante de los medios de comunicación, abrió la caja de las hipótesis y especulaciones que le dieron la vuelta al mundo de la noticia y colmó los correos electrónicos –simples y cifrados- de decenas de cancillerías.

¡No todos los días se produce la renuncia al poder de un dictador de medio siglo! Ahora asistimos a uno de los episodios culminantes de esta novela. Subrayo lo de “uno”, porque estoy segurísimo, de que todavía queda tiempo para el último episodio.

Todo está listo en La Habana para la puesta en escena de este interesante capítulo. El guión sigue su curso. El diseño se ajusta con precisión al cronograma elaborado para el rodaje: La dictadura controla, con orden, el traspaso del poder formal a los sucesores del dictador, autodespojado de su presidencia, su premierato y su título de Comandante en Jefe.


Lamento decepcionar a mis lectores si esperaban que ofreciera algunas predicciones sobre, el papel asignado a los conocidos actores de reparto. Es mejor esperar algunas horas para conocerlos de manera oficial. Voy a hacer caso, esta vez, al consejo evangélico de Jesús a sus discípulos: “Sean sencillos como palomas y prudentes como serpientes”.

Creo que lo importante es no perder de vista que, cualquiera que sea el desarrollo del guión, se trata sencillamente de una actuación. La realidad descansa en otra dimensión, que no tiene nada que ver con la ficción a la que asistimos. La realidad descansa en el poder real y el poder real en Cuba, no está en la caricatura de sus institucionales formales.

El poder real en los regímenes que no se sustentan en el derecho, está en la fuerza. El poder en Cuba sigue sustentado en la fuerza de la represión política que se apoya en las armas. Esas, las controla todavía el actor principal.


De cualquier forma es interesante asistir al espectáculo. Estoy seguro que lo vamos a disfrutar más serenos si, utilizando el lenguaje de la transculturación, decimos: ¡Luces, cámara, acción! Y mejor aún: ¡Rueda videotape!

pabloalfonso@comcast.net

2/16/2008

El respetuoso canciller cubano


Diario Las Americas
Publicado el 02-16-2008

Por Pablo Alfonso

Hacía tiempo que no soltaba una carcajada. No me refiero a la risa habitual que genera un buen chiste. Digo una carcajada, con todo lo que ello implica de espontáneo. Si como aseguran algunos científicos, eso es bueno para la salud, le debo las gracias al señor ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque.

No intento burlarme del canciller cubano, ni pienso que Pérez Roque sea nada chistoso por supuesto, pero el pasado jueves el jefe de la diplomacia castrista se anotó un punto magistral en el difícil arte de hacer reír al auditorio.

Fue durante una conferencia de prensa convocada en la sede de la Cancillería. El señor ministro, con esa solemnidad fallida que pretende imponer al ejercicio de su cargo, convocó a los corresponsales extranjeros y a los trabajadores ideológicos de los medios locales, para hablar de la visita que su homólogo del Estado Vaticano realizará a Cuba del 20 al 26 de febrero.

“Nuestro país recibirá al cardenal Tarcisio Bertone con respeto y hospitalidad”, afirmó rotundo el canciller…y se quedó tan fresco como una lechuga.

Yo, que lo escuchaba por Cubavisión Internacional, solté mi carcajada. Un “pues no faltaba más”, estalló en mi mente como una burlona conclusión. ¡Tremenda noticia le ofrecía a la prensa el canciller Pérez! Toda una perogrullada diplomática

Así es que el Secretario de Estado del Vaticano, invitado a la isla por el gobierno sería recibido “con respeto y hospitalidad”. ¿Es que acaso podría ser de otra manera? Eso es lo normal, lo que se acostumbra cuando usted invita a alguien a su casa o cuando un gobierno invita a un dignatario extranjero. ¿Dónde esta la noticia, lo extraordinario de recibir a un invitado “con respeto y hospitalidad”?¿Es que acaso el señor cardenal Bertone, podría ser recibido con un acto de repudio al bajar por la escalerilla del avión en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana? Estoy seguro que no, pero vaya usted a saber las elucubraciones que produce un mentalidad arrogante y represiva, obligada a ejercer la tolerancia diplomática. Quizás eso explicaría por qué el canciller Pérez se sintió obligado a hacer la aclaración.

Tal vez, el canciller Pérez quiso advertirle a las brigadas de respuesta rápida que el cardenal Bertone, merece la misma hospitalidad otorgada al Papa Juan Pablo II. Así es que nada de abucheos o interferencias en las misas que el canciller del Vaticano tiene programadas en Ciudad de La Habana, Guantánamo y Villa Clara. Por cierto que en Santa Clara, la capital villaclareña, el cardenal Bertone tiene la misión de bendecir un monumento dedicado al Papa Juan Pablo II. Y no imaginen “los mal pensados” en ninguna coincidencia; nada tiene que ver que Santa Clara cobije también el clásico monumento al Che Guevara y a las osamentas de los guerrilleros que con él murieron en las selvas de Bolivia y fueron desenterradas para retornar a Cuba como “destacamento de refuerzo”, bautizado así por el Comandante en Jefe.

En fin, dejemos a un lado las reacciones personales y vayamos al contexto de la noticia. Se dice que la visita a Cuba del cardenal Bertone se inscribe en el marco de las excelentes relaciones existentes entre ambos Estados y tiene igualmente un carácter pastoral, dado que también es un invitado de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

Se trata de una visita de “doble perfil”, para acuñarla con la jerga burocrática del oficialismo castrista. De acuerdo con el canciller Pérez esa visita se producirá en momentos en que se conmemora el décimo aniversario de la “histórica visita del Papa Juan Pablo II”.

Con un mes de retraso, preciso yo. Imagino que, desde el punto de vista protocolar, la fecha escogida para la visita –con atraso incluido-, es algo engorrosa. Sucede que la presencia del purpurado diplomático coincide con la elección de un nuevo Consejo de Estado en la isla. Así es que si Su Excelencia Reverendísima, se reúne, digamos por ejemplo, con el general Raúl Castro, antes del día 24, lo estaría haciendo con el Vicepresidente del Consejo de Estado, pero si aplaza el encuentro para después de esa fecha, quizás lo reciba el nuevo Jefe de Estado.

Recordemos que ésta no será la primera visita del cardenal Bertone a Cuba. Ya lo había hecho antes en 2001 y 2005, siendo Arzobispo de Génova. En esa última visita se entrevistó con Fidel Castro y a su regreso a Italia, ofreció una sonada conferencia de prensa elogiando “la comprensión y el respeto” que el dictador cubano sentía por la Iglesia Católica en Cuba. En tres horas de conversación Castro lo convenció de eso.

No creo que los cubanos que aspiran a vivir con mayores derechos democráticos y más libertad, puedan recibir algún beneficio de esta visita diplomática. Quizás otra cosa pudiera decirse de los fieles católicos; pero esa es una dimensión muy particular en la Cuba que dibuja la iglesia institucional en la isla. La jerarquía cubana de los últimos tiempos insiste en subrayar que se trata de ámbitos diferentes. Parece una manera elegante de eludir compromisos costosos.

En días pasados un corresponsal de la Radio Holandesa Internacional, entrevistaba al Arzobispo de La Habana, Cardenal Jaime Ortega Alamino, en torno a ese compromiso y en especial a la afortunada frase del Papa: “Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba”.

Para el Cardenal Ortega se trata de una frase “muy llevada y traída” que debe precisarse, teniendo en cuenta a qué se refería en particular Juan Pablo II. La respuesta del Cardenal ilustra el cuidado con que la jerarquía cubana mantiene separados sus ámbitos pastorales: “Yo creo que el Papa se refería mucho a ese aspecto cultural…”.dijo Ortega.

Quien sabe, pero al menos habría que agradecerle al Arzobispo habanero que no tratara de aplicar el mensaje de Juan Pablo al “quinquenio gris”, tan de moda en nuestros días.

pabloalfonso@comcast.net

2/13/2008

CUBA: UNICO PAIS DEL CONTINENTE QUE NO GARANTIZA LAS LIBERTADES PUBLICAS, DICE RSF

Martí Noticias
Robert Menard secretario general de Reporteros Sin Fronteras.
Robert Menard secretario general de Reporteros Sin Fronteras.

Reporteros Sin Fronteras expresó pesimismo sobre los 24 periodistas encarcelados en Cuba, porque es el único país del continente que no garantiza las libertades públicas.

En su informe anual del 2007, la entidad precisó que la transferencia del poder a Raúl Castro no hizo que avanzaran los derechos humanos en la isla.

Al describir los mecanismos de opresión en Cuba, Reporteros Sin Fronteras explicó que bajo Raúl Castro sólo han cambiado los métodos represivos, pasando de los grandes procesos políticos a una brutalidad ordinaria.

La entidad añadió que unos 20 periodistas arrestados en la Primavera Negra del 2003 siguen en prisión, cumpliendo condenas de 14 a 27 años de privación de libertad, y que otros fueron encarcelados durante la gestión de Raúl Castro.

Pablo Alfonso nos ofrece los detalles.

Audio. (Windows Media Player — 117 kb — 2:34 Min.)

La otra disidencia


Diario Las Americas
Publicado el 02-09-2008

Por Pablo Alfonso

Es un buen momento para hablar de la disidencia. Un fenómeno político que pugna por abrir espacios en la enclaustrada sociedad cubana.

No voy a referirme, sin embargo, a la disidencia conocida en la prensa internacional y en círculos más reducidos dentro de Cuba. Este comentario no está dirigido a los disidentes conocidos, a esos que desde hace ya tiempo reclaman, con gestos concretos y declaraciones públicas, respeto para los derechos humanos y cambios políticos en la isla.

De esa disidencia se habla todos los días y no hay nada malo con eso, todo lo contrario.

La otra disidencia, de la cual quiero hablar, no hace olas en los medios internacionales de prensa, no escribe declaraciones públicas, no tiene representantes en el exterior, no se reúne en La Habana con diplomáticos extranjeros ni con políticos que visitan la isla.

La otra disidencia a la que me refiero no busca nada de lo anterior. No está organizada y es casi seguro que tampoco le interesa organizarse. Es posible, incluso, que sus disidencias con el discurso y la política oficial del régimen ni siquiera apunten al cambio democrático.

Quizás podría decirse que se trata de una disidencia existencial. Sus orígenes, expresiones y búsquedas tienen que ver con la existencia misma. Con la vida cotidiana bajo la dictadura totalitaria que asfixia a Cuba desde hace medio siglo.

En las últimas semanas han llegado algunas noticias sobre esa otra disidencia. ¿Quiénes son esos otros disidentes? Por el momento un espectro representativo de la sociedad cubana. Campesinos, trabajadores, estudiantes, profesionales, intelectuales. ¿Alguien quiere más?

Campesinos y cooperativistas agrícolas que disienten, porque ya no soportan más las trabas que les impone el monopolio estatal de Acopio, que compra a bajos precios sus cosechas y mal distribuye sus productos en el mercado. Ellos defienden a los llamados “intermediarios” que el régimen rechaza. Reclaman, con buen tino, que alguien tiene que hacerse cargo de comercializar su producción. Es imposible, dicen, prescindir de esos intermediarios que prestan un servicio, por el cual, como es lógico, reciben una ganancia. Sucede, claro, que el concepto, choca de frente con la ideología del régimen…y ahí mismo se traban las soluciones.

Trabajadores que protestan por los bajos salarios, que disienten de la dualidad monetaria. Ellos aspiran a que el salario que devengan en la soberana moneda nacional recupere el valor que le usurpa un “peso convertible” para privilegiados.

Hay voces disidentes de empleados en empresas extranjeras que retan a los funcionarios oficiales, encargados de hacer cumplir disposiciones impositivas, para grabar las gratificaciones de sus empleadores. Alegan que ya es bastante que el Estado les castre sus salarios en divisas, y lo convierta en una moneda nacional, muy soberana, pero casi inútil para pagar con ella, lo que una vida materialmente decorosa implica.

Los estudiantes que disienten se preguntan por qué tienen que obedecer las consignas oficiales como si fueran ovejas dirigidas por un viejo pastor, que utiliza en sus últimos días a los perros para controlar el rebaño. Estas jóvenes voces disidentes se expresan con las mismas claves que heredadas de sus mayores. Reclaman el derecho a viajar libremente por el mundo, “para conocer, por ejemplo, el lugar donde murió el Che Guevara”. Un reclamo que puede ocultar una buena dosis de cinismo, pero que se ajusta a las reglas del juego oficial.

Los jóvenes, siempre más audaces, quieren que se abran para todos la posibilidad de disfrutar de los hoteles y centro turísticos reservados para los extranjeros que pagan en divisas. Ellos quieren que sus pesos convertibles, cuando los tengan, le otorguen el mismo derecho que disfrutan los extranjeros.

Los profesionales y los intelectuales disienten de la discriminación por motivos políticos, religiosos y tendencias sexuales de cada uno. Reclaman una política cultural que esté más allá de cualquier coyuntura y de la ejecución arbitraria de funcionarios de ocasión.

Esa otra disidencia está reclamando espacios en toda la sociedad. Quizás sin proponérselo del todo, está desenterrando las raíces marchitas del castrismo.

Los profesionales de la política del régimen se quedan sin respuesta ante los cuestionamientos que afloran en las asambleas públicas. La acostumbrada docilidad del rebaño, el habitual lamento de las ovejas, se ha transformado, de pronto, en un rumor todavía indescifrable, pero tan fuerte, que alarma a los cancerberos del régimen.

Después de medio siglo Cuba comienza a vivir su más importante momento político de cambio. Hay que poner atención a esa otra disidencia. Sería bueno atender y escuchar sus voces para conocer lo que reclaman, no para manipular ni “reorientar” sus exigencias.

pabloalfonso@comcast.net

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